viernes, 26 de octubre de 2012

Campaña contra el Analfabetismo, Medio de Unidad Nacional

"La unidad de una patria próspera y digna no puede hacerse con elementos que sólo tengan, como vínculo indisoluble, la hermandad en la angustia, en la miseria y en el dolor. Es despertando en el hombre al hombre y despertándolo de cada hombre, como lograremos aproximarnos a esa promesa constante de independencia, de honor, de dicha, que nos alienta cuando pensamos en el México del futuro. Ese ha sido y ese tendrá que ser cada día más, el alcance unificador de la Campaña Nacional contra el Analfabetismo: Ir a los más humildes, a los más pobres, tocar sus problemas con nuestras manos y asociarlos a nuestra vida por la enseñanza. Sobre el libro abierto de nuestra historia, inclinarnos sin reticencias y sin recelos. Y, mientras ellos aprenden lo que sabemos, aprende nosotros lo que ellos buscan, lo que ellos piden. Y juntos, en verdad juntos, empezar a leer a México. Y entender su lección de fraternidad."

..|| Lic. Jaime Torres Bodet  ||..

Importancia de las Pequeñas Virtudes

Acciones hay en la vida que brillan sobre la flor del corazón como gotas de rocío, empapadas de luz, de frescura y poesía. Y son estos pequeños actos los que, resbalando sobre la conciencia de los hombres, bruñen su personalidad e impiden que se recubra de escoria. Estas acciones diminutas son las que, sumadas, a la larga integran la verdadera grandeza de los seres humanos. No es en los hechos más brillantes, ni en las virtudes más notables, sino en los actos en ocasiones insignificantes, en los que en realidad se da a conocer el carácter de cada individuo. Justa y consoladora observación para los destinos humildes de la mayoría de los hombres: ella nos dice que en nuestra oscuridad podemos ser grandes u servir de ejemplo a los demás, si realizamos actos impregnados de bondad y de fuerza moral. Las vidas útiles no son otra cosa que un tejido incesante de pequeñas virtudes, y todas las luces acumuladas en cada pueblo, surten los manantiales de luz de la civilización.

..|| Gabriela Mistral ||..

viernes, 14 de septiembre de 2012

Vida Interior

"Existe un mundo que cualquiera de nosotros puede conquistar, mejor dicho, que todos tenemos la ineludible obligación de conquistar: es el mundo de nuestra vida interior, ese que llevamos dentro de nosotros mismos. Allí, abierta, fecunda, sin explorar, existe una región inmersa y rica, poblada de recuerdos, iluminada por pensamientos y meditaciones. Y no es exagerado llamarla mundo, porque es tan infinita, tan inagotable como el de las cosas y de los hombres. La guerra puede privarnos de nuestros bienes, de nuestra seguridad, de nuestra paz física; pero sólo la muerte es capaz de privarnos de nosotros mismos. Hagamos nuestro mundo interior tan hermoso y rico como sea posible; esto depende sólo de nuestra voluntad. La palabra oculta tiene el mismo significado en el mundo material que en el espiritual: de la misma manera que con el arado y los abonos podemos fertilizar una tierra estéril, escuchando, leyendo y pensando, podemos convertir en un bello jardín una inteligencia sin cultivar."

Aliento para nuestro ser

"La mayor parte de los hombres sólo se nutren con ideas ajenas, y por eso forman una humanidad infeliz e incierta. La pasividad interna es el dique más poderoso para lograr un progreso espiritual y efectivo. La atrofia del pensamiento y la pobreza de iniciativa, son tristes formas de esclavitud... No es huyendo de las circunstancias adversas como venceremos el dolor, sino aceptándolas y superándolas. Aprendamos a extraer de cada circunstancia buena o mala, una lección. Ampliaremos así nuestros sentidos para captar lo que otros no distinguen; percibiremos así aromas que otros no perciben, matices inadvertidos para muchos; oiremos así mensajes elocuentes que tantos no escuchan y mucho menos desentrañan... Una voz interna está presta a brotar en nosotros contra nuestros prejuicios y egoísmos. Esa voz alienta en nuestro ser como surtidor de claras verdades y de luminosos caminos... Vivir es luchar sin descanso y restaurar diariamente nuestra voluntad."

Lección del dolor

La vida es una camino de obstáculos a los que todos tenemos que enfrentarnos. El dolor nos ofrece una hermosa y tentadora oportunidad: vencerlo. Todo peligro,  toda tentación, toda angustia, nos obliga a seguir nuestro camino, a pesar del miedo, del cansancio, o de la duda. Aunque lo creamos desmedido e injusto, el dolor esculpe en nuestro ser una provechosa lección. Cuando lo vencemos, nuestro valor y nuestra decisión se fortalecen, y las pasiones que nos dominaban quedan sujetas. Salimos del dolor descubriendo gratamente que estamos erguidos  listos de nuevo para seguir luchando. Después del sufrimiento se afirman las convicciones íntimas, y se arraigan más los nobles postulados del alma. Cuando se descifra la lección del sufrimiento, de le descubre un velo al misterio de la vida y de la muerte, Sintámonos orgullosos de nuestro dolor si nos hallamos espiritualmente dispuestos y decididos a superarlo. Superar el dolor es un paso definitivo a la conquista de todo lo grande.

-  Rasa Seldi  -

Ascensión en cada amanecer

Toda ilusión es una esperanza; todo propósito, una inspiración; toda obra es tan sólo un paso en la senda infinita. La vida magnífica es una existencia plena de ilusiones, de propósitos y de obras: palpita entre inquietudes y entre angustias; pero asciende perennemente al bien, a la verdad y a la belleza. Tal ascensión se inicia en cada amanecer. Sé femenina, exquisita, sencilla y fuerte. Prepárate para actuar; ilumina y magnifica tu vida en la inspiración y en la esperanza, en el propósito y en la persistencia. Cultiva el don precioso de la simpatía y la dádiva encantadora de la gracias; conquista la alegría, no las alegrías; éstas son fugaces y aquélla es permanente. Gusta, siquiera por instantes, de la meditación y del silencio; son armonía entre el mundo y el misterio. Aprende a compartir tu dicha con todas las almas, de preferencia con las que más necesitan de consuelo y de paz. Siembra y espera, espera y siembra. A su tiempo se realiza todo.

viernes, 8 de junio de 2012

Victoria para quienes perseveran

Iniciar una obra es cosa relativamente fácil: basta con avivar un poco la lumbre del entusiasmo. Perseverar en ella hasta el éxito, es cosa diferente; eso ya es algo que requiere continuado y persistente esfuerzo. Comenzar está al alcance de los demás; continuar distingue a los hombres de carácter. Por eso la médula de toda obra grande, desde el punto de vista de su realización práctica, es la perseverancia, virtud que consiste en llevar las cosas hasta el final. Es preciso, pues, ser perseverante; formarse un carácter no sólo intrépido, sino persistente, paciente, inquebrantable. Sólo eso es un carácter. El verdadero carácter no reconoce más que un límite: la victoria. Y sufre con valor, con serenidad, y sin desilusión, la más grande de las pruebas: la derrota. La lucha tonifica el espíritu; pero cuando falta carácter, la derrota lo deprime y desalienta. Hemos nacido para luchar. La más grande de las victorias corresponden siempre a quienes se preparan, a quienes luchan y a quienes perseveran.

Batalla diaria

Cada día que vives tienes forzosamente que librar una batalla, las más de las veces contigo mismo, contra todas las pasiones que te esclavizan y te enervan. En cuanto sientes indiferencia o temor por la lucha, te derrotas solo, porque la mitad de la victoria está en el ánimo y en la decisión con que te resuelvas al combate. No quieres ir contra ti porque te presumes perfecto, o porque no te agrada perder una comodidad, renunciar a un placer o diferir una complacencia; porque sientes que es mejor aprisionar el minuto presente que iluminar el camino de la esperanza. Pobres seres los que carecen de ideal y de optimismo, y aniquilan su vida; los que, de espaldas al destino, sólo cuentan con el presente, siempre limitado, porque no supieron nutrir sus anhelos y encauzar sus ansias en el mañana prometedor de las victorias. Sonríe a la vida, haz a un lado cuanto impida tu paso, y sigue siempre hacia nuevas cumbres en donde puedas vislumbrar, cada vez en mayor altura, el inmenso horizonte.

Prepárate y Persevera

Cada obra que concluimos despierta nuestro interés y  nuestro entusiasmo por nuevas empresas. Pero hay muchos que nunca dieron fin a una obra, y por eso jamás han conocido la satisfacción de una labor llevada hasta su término. Son de los que siempre empiezan, de los que esperan el eterno mañana para comenzar, de los que viven en pobreza de pensamiento y en miseria de acción. Sé tú de los que piensan, de los que trabajan, de los que obran; de los que llegan hasta el fin, de los que no desfallecen, de los que logran siempre la realización de sus propósitos. Prepárate, persevera y triunfa.

Educa y Fortalece tu Carácter

Propónte firmemente educar y fortalecer tu carácter, templándolo para una vida elevada. No des cabida en tu mente a ideas ociosas, ni alimentes animosidades y desengaños. Cultiva deliberadamente sólo aquellas emociones que te emancipen del yugo del desaliento. Ten siempre a la altura de tu mano algún libro cuya lectura te estimule, te ennoblezca, te impulse a las grandes acciones. Procura vivir tu vida cotidiana en comunión con los grandes espíritus. Y cifra todo tu empeño y todas las energías de tu ser, en desarrollar sin tregua la infinita capacidad de bien y de perfección que hay en tu alma.

Ideas de Winfred Rhoades

Coopera en la medida de tu esfuerzo

Si sólo te preocupas por ti, no eres en verdad inteligente, ni bueno, ni patriota. No vives aislado: formas parte de tu familia, de tu ciudad, de tu patria. El pensamiento, el corazón, el deber, te ordenan coadyuvar al bienestar de tu casa, al prestigio de tu escuela, al progreso de tu ciudad, a la grandeza de tu patria. Coopera, pues, no sólo en la medida de tu deseo, sino más bien en la de tu esfuerzo, porque una idea que realices valdrá más que muchos propósitos incumplidos. Pero ayudar exige de ti renuncia de egoísmos y abundancia de esfuerzos, conciencia y dación, tenacidad y obra.

Combate tu Temor

Combate desde hoy tu timidez y tu temor para que puedas realizar lo que te propongas, y no te derrotes a ti mismo. Proponte abatir tu miedo, tu encogimiento, tu irresolución. Tú puedes lograrlo, pero necesitas querer. Comienza por sobreponerte a las pequeñas dificultades; empéñate luego en vencer aquellos obstáculos que de lejos parecen graves, y cuando te hayas convencido de que es posible hacerlo, te decidirás a emprender trabajos mayores. Así pues, no te desanimes, no te desalientes al principio de cualquiera obra, porque todo lo grande es hazaña y conjunción del anhelo y del dolor.

martes, 28 de febrero de 2012

Da Gran Ejemplo

No hay pueblo pequeño. La grandeza de un pueblo no se mide por el número, así como el valor de un hombre no se mide por la estatura. La única medida es la cantidad de inteligencia, la cantidad de virtud; el que da grande ejemplo es grande; las pequeñas naciones serán grandes el día en que, al lado de los pueblos fuertes en número y vastos en territorio, que se obstinan en los fanatismos del odio, de la guerra, de la esclavitud y de la muerte, practiquen la fraternidad, glorifiquen el progreso y sonrían serenas como el cielo. No basta se la democracia; es preciso ser también la humanidad.

- VÍCTOR HUGO -